ÁREA DE PRÁCTICA · INVERSORES Y COMPRADORES
Comprar una empresa en concurso de acreedores o su unidad productiva
Sí: en España se puede comprar una empresa en concurso de acreedores, y para un inversor suele ser la vía más eficiente de adquirir un negocio ya rodado a un precio que refleja la situación del vendedor. Esta página está escrita desde el lado del que compra. Puedes adquirir la unidad productiva —la actividad en funcionamiento, con sus contratos, sus licencias y su equipo—, activos concretos o, en supuestos tasados, la propia sociedad, y cada vía te deja en una posición distinta frente a las deudas anteriores. En Monteaguado Asociados dirigimos la operación completa, del análisis del expediente concursal al auto de adjudicación, ante los órganos con competencia mercantil de cualquier punto de España.
Esta es la página del comprador. Si lo que ocurre es que tu propia empresa no puede pagar y estás valorando el procedimiento, tu página es concurso de acreedores en Alicante; y si lo que buscas es entender qué significa que una empresa esté concursada o comprobar si un cliente o un proveedor lo está, lee la guía sobre empresas en concurso
EL TRABAJO, EN CONCRETO
Qué incluye este servicio
- Detección y análisis de oportunidades de inversión en concursos
- Revisión completa del expediente concursal antes de mover ficha
- Interlocución con la administración concursal y el juzgado
- Due diligence de la unidad productiva: contratos, licencias, activos y plantilla
- Diseño del perímetro de la operación: qué entra en la oferta y qué se deja fuera
- Diseño y presentación de la oferta de adquisición
- Negociación de condiciones, perímetro y precio
- Participación en subastas de activos y en ventas directas autorizadas por el juzgado
- Subrogación de contratos, licencias y suministros esenciales
- Tratamiento laboral de la operación: sucesión de empresa y plantilla
- Cierre: auto de adjudicación y transmisión efectiva
- Acompañamiento post-adquisición en la puesta en marcha
CASOS REALES
Para quién es esta operación
I
Inversores
Quieres entrar en un sector con un negocio ya rodado, a una fracción de su coste de creación.
II
Competidores
Buscas capacidad instalada, cartera de clientes o cuota de mercado de un rival concursado.
III
Directivos y equipos
Quieres rescatar la empresa en la que trabajas comprando su unidad productiva (MBO).
IV
Compradores de activos
Te interesan activos concretos: una nave, maquinaria, una marca o licencias difíciles de obtener.
La unidad productiva es la figura clave de estas operaciones: el conjunto de medios organizados —fábrica, marca, contratos, licencias y equipo humano— que se vende como un todo en funcionamiento. Se compra la actividad, no las deudas.
MÉTODO
Cómo es el proceso, paso a paso
Una compra en concurso se gana antes de presentarla: en el análisis del expediente y en el diseño de la oferta.
- I
Oportunidad y análisis
Localizamos o analizamos la empresa objetivo y estudiamos el expediente concursal: qué se vende, en qué estado y con qué cargas.
- II
Estrategia de oferta
Definimos perímetro, precio y condiciones, y preparamos la oferta para presentarla en el momento procesal adecuado.
- III
Due diligence
Verificamos activos, contratos, licencias y situación laboral de la unidad productiva.
- IV
Negociación
Con la administración concursal y, en su caso, frente a otros oferentes.
- V
Adjudicación
El juzgado aprueba la venta mediante auto; revisamos que sus términos te protejan.
- VI
Cierre y transmisión
Formalizamos la adquisición, subrogamos contratos y te acompañamos en el arranque.
LAS TRES VÍAS
Unidad productiva, activos sueltos o participaciones
A una empresa en concurso se entra por tres puertas distintas, y elegir la equivocada es el error más caro de este tipo de operaciones. Comprar la actividad, comprar cosas o comprar la sociedad no cuestan lo mismo, no se hacen ante el mismo interlocutor y, sobre todo, no te dejan en la misma posición frente a las deudas anteriores.
| La vía | Qué adquieres | Qué deudas te siguen | Ante quién se hace | Plazo orientativo |
|---|---|---|---|---|
| Comprar la unidad productiva | La actividad en funcionamiento: instalaciones, maquinaria, existencias, marca, contratos, licencias y los trabajadores adscritos. El perímetro —qué entra y qué queda fuera— lo delimita el juzgado en la resolución que aprueba la venta. | Por regla general, ninguna de las anteriores a la transmisión, sean créditos concursales o contra la masa. Las excepciones son tasadas: que las asumas expresamente, que lo imponga una norma y, sobre todo, los créditos laborales y de Seguridad Social de los trabajadores en cuyos contratos te subrogues cuando hay sucesión de empresa. | Ante el juzgado del concurso, con la administración concursal como interlocutor. La operación se cierra con el auto de adjudicación. | Con el expediente estudiado y la oferta preparada, se mide en semanas más que en meses. Depende de la fase del concurso y del juzgado. |
| Comprar activos sueltos | Bienes concretos: una nave, maquinaria, existencias, una marca o una licencia. No compras actividad: no hay plantilla ni contratos en marcha salvo que se incluyan expresamente. | Ninguna deuda del concursado, pero el bien se adquiere con la situación que tenga: cargas, garantías reales y los tributos y gastos propios de la transmisión. La revisión registral es aquí el trabajo principal. | Ante el juzgado, conforme a las reglas de liquidación aprobadas. Por regla general mediante subasta electrónica y, con autorización judicial, por venta directa o a través de persona o entidad especializada. | Es la vía más sencilla. Los tiempos los marca el calendario de la subasta o la autorización de la venta directa. |
| Comprar las participaciones de la concursada | La sociedad entera: la misma persona jurídica, con su NIF, su historial, sus contratos y su pasivo. La compañía sigue en concurso después de la compra. | Todas. El pasivo está dentro de la sociedad y no desaparece porque cambien los socios. Solo se reduce por lo que se pague, por un convenio aprobado o por lo que resulte de la liquidación. | Ante los socios, en escritura pública: no es una venta del juzgado, aunque el concurso condiciona la operación y las garantías del vendedor valen lo que valga su solvencia. | Los de una compraventa ordinaria de empresa, más el tiempo que exija una due diligence sobre un pasivo que todavía está en discusión. |
En la práctica, la unidad productiva es la vía que buscan casi todos los compradores: permite quedarse con el negocio en marcha —con sus clientes, sus licencias y su equipo— sin cargar con el pasivo que hundió a su anterior titular. Los activos sueltos interesan cuando lo que quieres es una pieza concreta y no una actividad. Y la compra de participaciones solo compensa en supuestos muy definidos, como licencias o contratos intransferibles, y siempre con una due diligence mucho más profunda.
La decisión no se toma sobre el papel, sino sobre el expediente concreto: qué activos están afectos a garantía, qué contratos son esenciales para que la actividad siga funcionando al día siguiente, cuántos trabajadores están realmente adscritos a la unidad y qué reglas de liquidación ha aprobado el juzgado. Ese análisis es el primer encargo que aceptamos, y termina en un documento con el perímetro recomendado y el techo de precio que aguanta la operación.
EL MOMENTO DE ENTRAR
Cómo llega tu oferta al juzgado
Las buenas operaciones no se ganan pujando más alto, sino llegando antes y con el perímetro bien dibujado. Un concurso tiene momentos muy distintos y en cada uno se compra de otra manera, así que lo primero que miramos al analizar una oportunidad es en qué punto está el procedimiento.
La entrada más temprana ocurre incluso antes de que el concurso se declare. La ley permite que un deudor en probabilidad de insolvencia, o ya insolvente, pida al juzgado el nombramiento de un experto encargado de recabar ofertas de terceros para la adquisición de una o varias unidades productivas, con pago al contado. Para un comprador preparado es la mejor posición posible: se negocia el perímetro con tiempo y la venta se resuelve poco después de la declaración de concurso, con la actividad todavía viva y la clientela intacta.
Declarado el concurso, la venta de la unidad productiva puede plantearse durante el procedimiento o dentro de la liquidación. La oferta se dirige al juzgado, la administración concursal informa y el juez resuelve valorando el precio, pero también la continuidad de la actividad y el mantenimiento del empleo: una oferta algo menor que conserve más puestos de trabajo puede prevalecer sobre otra más alta que los reduzca. Por eso una oferta se redacta, no se rellena.
Para los activos que no forman unidad productiva manda el calendario de la liquidación: por regla general subasta electrónica, y venta directa o a través de entidad especializada cuando el juzgado lo autoriza. Ahí el trabajo es otro: comprobar cargas, condiciones de la subasta y plazos de consignación antes de comprometer dinero. Si estás valorando una empresa concreta, escríbenos con su nombre y en qué juzgado se tramita y te decimos en qué fase está y qué margen de entrada queda.
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Preguntas frecuentes sobre la compra en concurso
¿Asumo las deudas si compro una empresa en concurso?
Por regla general, no: la venta de la unidad productiva se produce libre de las deudas anteriores del concursado. La gran excepción son determinadas obligaciones laborales y de Seguridad Social, que pueden acompañar a la actividad. Antes de presentar cualquier oferta, te cuantificamos ese riesgo para que decidas con números.
¿Qué es exactamente una unidad productiva?
Es el conjunto organizado de medios con los que se ejerce una actividad económica: instalaciones, maquinaria, marca, contratos, licencias y trabajadores. Se transmite como un todo en funcionamiento, dentro del procedimiento concursal.
¿Qué diferencia hay entre comprar la sociedad y comprar la unidad productiva?
Comprando la unidad productiva adquieres la actividad; comprando las participaciones adquieres la sociedad entera, con todo su pasivo dentro. Es la decisión que más dinero mueve en estas operaciones y casi siempre inclina la balanza hacia la unidad productiva.
El detalle es este. La unidad productiva se adquiere dentro del concurso, con un perímetro que delimita el juzgado y que puede dejar fuera lo que no interesa; por regla general no arrastra las deudas anteriores del concursado, con la excepción de los créditos laborales y de Seguridad Social de los trabajadores en cuyos contratos te subrogues cuando hay sucesión de empresa. Las participaciones, en cambio, se compran a los socios y no al juzgado: la compañía sigue siendo la misma persona jurídica, sigue en concurso y conserva su pasivo, su historial y sus contingencias, y las garantías que te dé el vendedor valdrán lo que valga su solvencia.
Hay casos en los que comprar la sociedad tiene sentido —licencias o autorizaciones intransferibles, contratos con la Administración, ventajas fiscales concretas—, pero exigen una due diligence mucho más exigente. La tabla comparativa de más arriba resume las tres vías, incluida la compra de activos sueltos.
¿Puedo comprar solo activos concretos, como una nave o una marca?
Sí. En la fase de liquidación es posible adquirir activos individuales del concursado. La operación es más sencilla que la compra de la unidad productiva, aunque exige revisar cargas y autorizaciones con el mismo rigor.
¿Dónde se publican las empresas en concurso que están en venta?
En el Registro Público Concursal, el registro oficial español donde se publican los edictos y resoluciones de los concursos. Depende del Ministerio de Justicia, su gestión está encomendada al Colegio de Registradores, y la consulta es pública, gratuita y permanente en publicidadconcursal.es. Conviene saberlo porque es un error extendido: los edictos concursales no se publican en el BOE.
Junto a él hay otras tres fuentes que conviene mirar a la vez. Las subastas de bienes del concurso se anuncian en el portal de subastas de la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado o en portales electrónicos especializados en liquidación de bienes. Las administraciones concursales publican sus propios anuncios de venta de unidades productivas y buscan oferentes de forma activa. Y buena parte de las operaciones interesantes no llega a anunciarse en abierto: se mueve por contacto directo con los profesionales que gestionan la liquidación.
Si lo que quieres es comprobar si una empresa concreta está en concurso —un cliente, un proveedor, un competidor— lo explicamos paso a paso en la guía sobre empresas en concurso de acreedores. Si inviertes con un perfil definido, podemos buscar y filtrar oportunidades por ti.
¿Cuánto dura una compra en concurso?
Depende del juzgado y del momento procesal. Una venta de unidad productiva con oferta bien preparada puede resolverse en pocas semanas; otras operaciones se extienden algunos meses. Preparar la oferta a tiempo es la mejor forma de acortar plazos.
¿Me subrogo en la plantilla si compro la unidad productiva?
En la venta de unidad productiva opera la sucesión de empresa en el ámbito laboral: los trabajadores adscritos a la actividad que adquieres pasan a depender de ti, y con ellos los créditos laborales y de Seguridad Social correspondientes a esos contratos. No es un detalle accesorio de la operación: suele ser la partida que más pesa en el precio que puedes permitirte ofrecer.
Hay dos matices que conviene tener presentes al calcular. El primero es que el juez del concurso es quien delimita el perímetro de la unidad productiva y quien declara si existe sucesión de empresa, de modo que la resolución de adjudicación es la que fija con qué contratos te quedas. El segundo es que el juzgado puede acordar que no te subrogues en la parte de los salarios e indemnizaciones anteriores a la venta que asuma el Fondo de Garantía Salarial. Antes de ofertar te ponemos ese cálculo por escrito, trabajador a trabajador.
HABLEMOS
¿Tienes una operación a la vista?
Cuéntanosla antes de presentar ninguna oferta. Un análisis a tiempo del expediente marca la diferencia entre una oportunidad y un problema.
También en info@monteaguadoasociados.es y en el +34 613 49 39 64
